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Las fundaciones Rafael del Pino y Everis presentan el informe Transforma Talento: por un Pacto Nacional por el Talento

“Si cree usted que la educación es cara, pruebe con la ignorancia”

14 DE DICIEMBRE DE 2012 | NOTICIA

Alberto Aberasturi, Grupo ELEDUCA

Más de 180 expertos y empresarios, tanto nacionales como extranjeros, firmaron el documento y se lo hicieron llegar a S.A.R. el rey Don Juan Carlos. El contenido del texto gira en torno a tres ideas básicas: que todo el mundo tiene un talento, que esos talentos hay que identificarlos y desarrollarlos para que puedan ser el eje de nuestra economía y, a causa de lo anteriormente dicho, que en España los partidos políticos han de alcanzar un pacto que aporte estabilidad a nuestro sistema educativo con independencia de los cambios de gobierno que se vayan sucediendo.

España no es una economía basada en el talento…aún. Con esta nota de optimismo dio comienzo Eduardo Serra, presidente de la Fundación Everis, al acto de presentación del informe Transforma Talento: por un Pacto Nacional por el Talento en la Fundación Rafael del Pino de Madrid. Tanto para Serra como para el resto de ponentes que intervinieron, los conceptos de crisis y oportunidad son prácticamente sinónimos. Como afirmó Serra, “es en las crisis, tanto personales como colectivas, cuando es más probable que la gente reflexione y cambie”. Y motivos para cambiar muchas cosas no faltan: tres de cada diez niños no finalizan sus estudios escolares, uno de cada dos jóvenes no encuentra trabajo, uno de cada tres adultos tiene problemas para llegar a fin de mes y para la inmensa mayoría de pensionistas ser “mileurista” después de una vida de trabajo es un sueño inalcanzable.

Un excelente panadero es un hombre talentoso.

A menudo hacemos un uso incorrecto de la palabra talento, término al que frecuentemente se envuelve de connotaciones elitistas. Desde el primer momento Serra hizo hincapié en que todo el mundo tiene un talento, talento que habrá de ser identificado y desarrollado o, en sus palabras, “habrá de pasar de la potencia al acto”. La definición de talento que aporta el informe es tan sencilla como lo es acertada: se trata de la “habilidad de hacer bien algo”. Un pastelero o cocinero puede ser tan talentoso en lo suyo como un economista, médico o ingeniero en sus respectivos ámbitos. Obviamente, a unas ciertas habilidades o cualidades innatas hay que sumarles un proceso de formación y aprendizaje que permita pasar de la potencia al acto, y ahí radica la tremenda importancia de la correcta educación. El pastelero o cocinero que hoy se considera talentoso lo es porque tuvo oportunidad de desarrollar sus cualidades aprendiendo de otros que le sirvieron como maestros. Facilitar a los ciudadanos la formación que cada individuo requiere es la correcta educación.

Cambio de paradigma: ¿acaso sabes algo que no pueda encontrar en internet?

España es el país en el que la educación más se centra en la capacidad memorística de todo el mundo, algo totalmente anacrónico para Eduardo Serra. En la actualidad prácticamente cualquier información se puede encontrar en internet, e incluso hay prestigiosas universidades que han comenzado a lanzar cursos en abierto y gratuitos en la red. Lo que hay que plantearse es qué es lo que verdaderamente resulta importante aprender, como saber dónde buscar las informaciones que se necesitan en cada momento y otra serie de habilidades como competencias transversales (presentación y exposición en público, trabajo en equipo, inteligencia emocional y capacidad emprendedora, entre otras), actitudes (confianza, motivación, entusiasmo, constancia, etc.) e idiomas (verdadero y efectivo bilingüismo castellano- inglés). Serra puso especial énfasis en la importancia de la seguridad en uno mismo y apuntó, a modo de chascarrillo, que ya Séneca, “que era de un curso anterior al suyo”, afirmó que la confianza en lo que se hace es la principal fuente de felicidad del hombre.

Los profesores y los contenidos del sistema educativo: la raíz del cambio.

Es necesario enseñar o hacer hincapié en la enseñanza de materias distintas a muchas de las que tradicionalmente se han impartido, lo cual tiene consecuencias evidentes: es necesario reducir la carga lectiva del currículo actual para dejar paso a esas nuevas asignaturas o a la profundización en otras que ya se enseñaban. “Es completamente anacrónico y un auténtico sinsentido que, en la actualidad, el francés tenga tanta importancia y presencia en las aulas”, aseveró Serra. Estos cambios en los contenidos que se imparten implican que los profesores tendrán que estar siempre formándose y, como en toda otra actividad, esforzarse y competir continuamente por mejorar. El informe define el papel del profesorado de la siguiente manera: “la función docente es de las más trascendentes de un país. Debe cambiar formando un círculo virtuoso y exigente que identifique mejor las vocaciones y los talentos, seleccione a los que realmente quieran y puedan, premie a los que demuestren más méritos y logren mejores resultados, fomente la innovación y el reciclado continuos y, en casos extremos, pueda castigar la mala praxis o los resultados recurrentemente deficientes”. En lo que se refiere a los contenidos de las asignaturas, éstos habrán de ser lo suficientemente flexibles para actualizarse a medida que pase el tiempo, pero es también necesario que haya un cierto nivel de estabilidad, algo que, en el caso de España, solo podría lograrse a través de un pacto entre los dos principales partidos políticos.

Mayor grado de libertad y número de competencias para los centros escolares.

Otro de los puntos clave tratados en el informe es la autonomía de los centros educativos; actualmente se considera que ésta es “insuficiente para construir con garantías proyectos escolares propios, algo que exige altos grados de libertad (desde elegir al equipo humano adecuado y decidir cómo premiarlo, hasta adaptar los contenidos educativos a la realidad de los alumnos y del entorno del centro)”.

EVALUACIÓN ELEDUCA

El informe toca varios aspectos a nuestro juicio claves para el correcto avance de la educación en España. En primer lugar, un incremento de la autonomía de los centros en lo referido a la selección de su profesorado es un factor básico para la mejora de la enseñanza; nadie puede impartir una asignatura correctamente si no la domina a la perfección, y es el propio centro el que debería evaluar los conocimientos del que será su empleado; además, cada institución tiene unas circunstancias y unas necesidades en función de su alumnado, por lo que debería ser cada institución la que eligiera a los profesionales que considera que mejor las podrán cubrir. Por otro lado, en el informe se trata, de forma más o menos explícita, la imperiosa necesidad de que la educación evolucione adaptándose al mercado laboral. De hecho, a nuestro parecer, sería conveniente que las prácticas profesionales y la formación en empresas fueran ganando cada vez más terreno en el proceso de formación; una vez más, consideramos que sería positivo que la elección de dichas prácticas, incluso de una cierta parte del temario teórico de los estudios, dependiera directamente de la valoración e iniciativa de cada centro.

Lo que menos nos ha gustado

Como se ha repetido en numerosas ocasiones en la presentación del informe, todo proyecto “ha de pasar de la potencia al acto”, y difícilmente va a ser esto posible si no se trata de recabar apoyos en los dos principales partidos políticos de España para que, una vez haya cobrado suficiente impulso la propuesta dentro de dichas formaciones, sean los propios miembros de éstas las que tomen la iniciativa, negocien y lleguen, algún día, a convertir en acto este informe, es decir, a alcanzar un pacto de Estado que aporte estabilidad a la educación española y la permita adaptarse a los nuevos tiempos. Por otro lado, en el informe se hace hincapié en una concepción no elitista del talento, sin embargo no se detalla o sugiere el modo en que debería evaluarse el rendimiento de cada centro. Es importante, siguiendo la línea argumental del informe, dejar de valorar la calidad de la enseñanza en un centro en razón, exclusivamente, de los resultados de sus alumnos en la prueba de acceso a la universidad y comenzar a valorar también la preparación que tendrían para el aprendizaje posterior de uno u otro oficio que no requiera de formación universitaria; esta idea nos llevaría necesariamente a la necesidad de una temprana especialización de centros, unos más enfocados a una clase de estudios posteriores y otros a otro tipo de instrucción o incluso a la más inmediata incorporación al mercado laboral.

El informe Transforma Talento: por un Pacto Nacional por el Talento es el fruto de una iniciativa ciudadana promovida por la Fundación Everis, la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), Educared (de la Fundación Telefónica), el Global Education Forum y Universia. Puede encontrar más información sobre el informe y la iniciativa Transforma Talento en www.transformatalento.es.


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